sábado, 15 de septiembre de 2012

Las Marcas del Ganado en Nuevo Leon durante el siglo XIX

Hacendado (sic) México 1865[2]


Ojeando la biblioteca digital de la Universidad Autónoma de Nuevo León, encontré dos tomos de memorias del General Bernardo Reyes dirigidos a la legislatura del Estado. En el Tomo I [1] me llamaron la atención los signos que los ganaderos utilizaban para marcar sus ganados y los métodos que utilizaban para su registro. Mi padre era herrero y en más de una ocasión lo vi forjar marcas para ganaderos. La verdad es que no sé nada del procedimiento que se siga hoy en día, sé que los métodos tienden a ser más "humanos" y menos invasivos hacia los animales usando "etiquetas" en las orejas y dispositivos con chips. De cualquier manera supongo que hoy día sigue usándose el método de marcar las piezas con yerro candente como se ha acostumbrado durante siglos.

El Registro de marcas y señales para ganados vacuno, caballar y bovino en la Tesorería General del Estado de NL, según un memorial del General Bernardo Reyes (Gobernador entre 1885 y 1909), se estableció en el estado en 1826.

Por conducto de los Alcaldes primarios de los pueblos o directamente los interesados, presentando ocurso al Gobierno, solicitaban una marca para sus ganados. Estas Marcas no correspondían a un sistema preciso  o numérico en su confección, sino que se establecían según el gusto del interesado y se garantizaba la singularidad de cada marca mediante el registro que no permitía dos iguales.

Las marcas eran de 18 por 10 centímetros y se aplicaban con yerro candente en la parte posterior de la pierna izquierda del animal. Si llegase a haber dos marcas iguales, se presumía que el dueño de los animales sería quien tuviese la marca registrada.

El estado de NL en 1896 no tenía marcas para ganado bovino.

Los alcaldes solicitaban la marca al gobierno estatal a nombre de los interesados en papel simple con estampillas de cincuenta centavos por cada foja y éstos últimos, abonaban 6 pesos para las rentas del estado y la contribución federal correspondiente. Las marcas se registraban en el libro correspondiente en la Tesorería y se publicaba periódicamente una circular con las nuevas marcas. La circular debió ser parecida a la que incluyo más abajo (quizá en varias fojas).

El tiempo transcurrido entre la presentación de una marca y su validación, variaba según la distancia de las poblaciones donde residían los interesados, pero nunca más de un mes a partir de la fecha de solicitud.
La señal o marca presentada ante la autoridad, se dibujaba al margen del libro de registro y se ponía a continuación el nombre del dueño, fecha de presentación, etc.

Las transferencias de marcas, sea por venta herencia o donación se tramitaban ante las autoridades encargadas de juicios hereditarios o ante los escribanos encargados de los contratos de traspaso. Los interesados  abonaban un derecho por transferencia conforme al valor del traspaso y los boletos (o comprobantes) que acreditaban la propiedad de la marca eran definitivos.

En la terminología usada se hacía diferencia entre SEÑAL (que era el signo aplicado a la oreja del animal vacuno o bovino) y MARCA (la figura o signo aplicado en cualquier parte del cuerpo).



[2] FALCONNET, Louis Mexique, 1865 Getty Research Institute Digital Collections

3 comentarios:

Juan Crouset dijo...

Leoncillo:
Muy bueno leerte de nuevo. Muy interesante todo lo relativo a las marcas. ¿en cuál apartado del informe se pueden consultar?
Es impresionante ver la extensión del informe de Bernardo Reyes en comparación a sus antecesores del siglo XIX, en donde las memorias consistían en unas pocas hojitas con información muy básica.
El progreso "porfiriano", al que haces referencia en tu entrada posterior, fue un hecho sin duda para toda la república, independientemente de los yerros en el campo democrático.
Un saludo de nuevo.

eljasjorge4 dijo...

Gracias J. Crouset por el comentario. Había estado bastante ocupado y sin tiempo para este pasatiempo de leer y escribir blogs. Voy a pasar por el tuyo para ver qué haz posteado últimamente.

Sobre el enlace de la memoria de B. Reyes, sucede algo extraño. Me parece que hay problemas entre la página htlm y los enlaces PDF correspondientes. Para llegar a los documentos PDF del ese tomo I debes primero ir a este otro enlace:

http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1080042322_C/1080042895_T1

y allí escoger el enlace terminado en 068.pdf y los sucesivos (que son los relativos al ganado).
No sé si tu logras acceder a los apartados desde el primer enlace .htlm Yo no pude, de hecho llegué por casualidad a este tomo I, que no lo podía encontrar ni con una búsqueda por autor en la página principal de la colección digital de la UANL. La verdad es que no sé si sea cosa de la página de la UANL o de mi computadora o servidor.

Los textos llevan por título Documento XIV
Gobierno Interior
Jefatura Política de Dr. Arroyo...
Anexo No. 230 y siguientes.

déjame saber si logras acceder a los documentos. Buena suerte, saludos.

Juan Crouset dijo...

Gracias por la liga. Efectivamente, los enlaces a los archivos PDF no funcionan, pero llegué a través de la dirección que me envías y pude encontrar los fierros de Lampazos, que eran los que me interesaban.
Los de años posteriores, a partir de 1912, son consultables en el POE del sitio de la Hemeroteca Nacional, que abarcan hasta 1978. Por cierto; no tengo idea como le hacían para no repetir marcas, que se antojan algunas bastante similares.
Saludos de nuevo.

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