lunes, 20 de marzo de 2017

Primeros Vecinos de Monterrey VI.... (Edificio de La Nacional Compañía de Seguros sobre la Vida, S.A. Edad: 79 años)

Edificio de La Nacional Compañía de Seguros sobre la Vida, S.A. Edad: 79 años

Edificio La Nacional
(del Membrete de una de sus oficinas 1940)
El lugar en donde hoy se encuentra el Edificio de La Nacional Cía. De Seguros Sobre La Vida, es otro de los terrenos que alguna vez fueron del Convento de San Francisco Javier de los Padres Jesuitas.

A fines de siglo XVIII toda la manzana que forman las calles Parás, Morelos, Emilio Carranza y P. Mier pertenecía a Doña María Josefa de Mier[1],  hermana del célebre Fray Servando y Viuda de Juan Rosillo Enciso y Rosicler, administrador de las alcabalas en el Nuevo Reino de León.

En 1793, el 8 de julio, Josefa de Mier, quien años más tarde se retiraría a una vida monástica al igual que dos de sus hijas y su hijo Fr. Juan Cuauhtemótzin Rosillo[2],  vendió la mitad norte de aquella manzana por 600 pesos a José María Flores. “La casa estaba compuesta de una sala, cocina y corral cuyo solar estaba cercado de sillería.”[3].

José María muere unos años después. Es sepultado en el cementerio de la ciudad el 19 de noviembre de 1799[4]. Su esposa y albacea Doña Francisca de Cárdenas, debió seguir viviendo en la casa de su morada con sus hijos menores hasta su muerte el 7 de abril de 1803[5]. En el expediente que contiene su testamento, el inventario de sus bienes, deudas y deudores[6] se enumeran como hijos de la pareja los siguientes: “Doña María Josefa, difunta, Don Juan José, casado con Doña Ana María González, Don José Roberto casado con Doña Clara María de cárdenas, Doña María de Jesús casada con Don Alberto Nunin, vecino de la Villa del Saltillo y Don José Ramón casado con Doña María Luisa Martínez. Así como los 4 menores de 14 años Don José Ciprian, Don Félix, Doña María Francisca y Don Pedro José Flores. También enlista a dos pequeños que murieron durante su infancia: Don José de Jesús y Don José Cesario. Todos son herederos de los bienes de la difunta, especialmente sus 4 hijos menores. Los bienes de Doña Francisca, según la tasación ascendía a un total de 4,761 pesos y un real. De los cuales unos 1,500 eran el valor de la propiedad con sus puertas cerraduras, etc. El inventario y testamento son muy interesantes, allí se enlista de todo: propiedades, puertas, dinero, ganados, cuadros, estampas, ropa de uso y de cama, vajillas, cubiertos de plata y utensilios de oro, deudas y deudores, etc. Los 4 niños menores debían heredar cada uno un total de 753 pesos con 3 reales y 5 granos. Por esa razón, y porque la propiedad se iría deteriorando, José Antonio de Cárdenas, hermano de la difunta y curador de los pequeños, decide, años después, poner la casa a la venta. El testamento afirma que la casa, “sita en esta Ciudad, se compone de cinco piezas, corral de tapia y noria, y es así una sala al lado de arriba de doce varas con tres puertas con su cerradura y una ventana”[7].

Callejón de Parás. c. 1940. Toda la Manzana del lado izquierdo perteneció a Doña Josefa de Mier, hermana de Fr. Servando.
Al fondo el edificio La Nacional

El 14 de abril de 1806, José Antonio Cárdenas y Ramón Flores (hijo de Doña Francisca) encargados de hacer cumplir la voluntad de la difunta, vendieron en 1,400 pesos aquella casa “sita en la calle comúnmente llamada de los Arcos con la que linda y es su frente principal al rumbo Norte, por el Oriente con callejón que dicha calle atraviesa a la Real por el Sur con solar de Doña María Josefa López Prieto y  por el poniente  con callejón también que atraviesa de una a otra Calle” al sacerdote Pedro de Hombre[8], prebendado de la catedral de Monterrey durante la época de la lucha independentista. Este sacerdote fue nombrado canónigo en 1801 y aparece años después en las listas de españoles a ser expulsados por la federación[9].

A la muerte del Padre Pedro Hombre, ocurrida a mediados de 1842, quedó como heredera de sus bienesDoña Josefa Flores, viuda de Andrés Viteri. Éste, comerciante español, aparecía, al igual que el Padre Hombre, en la lista negra de quienes debían ser expulsados. Pero, al ser casado con una mexicana, quedó exento de la expulsión, al igual que el clérigo, el 29 de abril de 1929. Viteri poseía una cuantiosa fortuna y un negocio boyante. Era uno de los comerciantes más acaudalados del estado y quizá del país[10], sus negocios se extendían por Tamaulipas, San Luis Potosí y quizá por otros estados del noreste de México. A su muerte en 1841, sus bienes eran cuantiosos, solo sus clientes le debían unos 60 mil pesos, además de lo que poseía en activos fijos y mercancías[11].
En el primer plano las dos manzanas que formaron los terrenos del Convento Jesuita
de San Francisco Javier. Al centro el edificio La Nacional estilo Art Decó.
El 27 de Octubre de 1847, José María Viteri Flores, hijo mayor del Sr. Viteri y su esposa venden “por sí y en representación de sus menores hermanos”  a José María Morell, aquella casa “sita en la calle Terán (hoy Padre Mier) de Monterrey, compuesta de 10 piezas, noria común, caballeriza, noria y demás mejoras en terreno de 38  2/3 varas de frente al norte y 42 3/4 de fondo al sur por 8,250 pesos.”[12] La propiedad había prosperado mientras perteneció al Padre Hombre (persona de confianza del Sr. Viteri, quien le custodiaba parte de su hacienda, según la tesis de Omar Moreno[13]) y a la Viuda de Viteri. Se duplicaron el número de piezas de la casa y ahora poseía una caballeriza.

José Morell fue uno de los fundadores de la Fábrica de textiles de la Fama en Santa Catarina NL, junto con Gregorio Zambrano, Manuel M. de Llano, Valentín Rivero y demás socios.  Al parecer en aquella casa “de modesta fachada y amplias piezas que enmarcaban bello jardín[14] no habitó la familia de Don José María Morell y su esposa Doña Juana Anguiano, o al menos no siempre. Estuvo al menos tres veces hipotecada: en 1860 a favor de María Antonia Arrese y Llano; en 1873, a favor de Juan González y en 1881, a favor de Bernardino García[15] y escribe el cronista José P. Saldaña que allí residió el Lic. Don Crispiniano Madrigal, “de las confianzas absolutas del General Don Bernardo Reyes, puesto que era su cuñado por doble partida, ya que se había casado con dos hermanas del General. Además de numerosos puestos políticos que ocupó, el licenciado Madrigal actuó, durante muchos años, como Notario Público[16].

Don Ramón García Chávarri c. 1864
Colección Familia Llaguno
Imagenes de Nuestra Memoria
del blog Fermin Tellez
Los hijos del la pareja Morell Anguiano de nombres Tomás Ricardo, Enrique, José, Isabel, Juana, Carmen y Josefina, al morir sus padres, vendieron la propiedad el 28 de diciembre de 1888 a Ramón García Chavarri, secretario de gobierno de Nuevo León durante muchos años, por 9,500 pesos. “La casa tenía 33 varas (27.72 metros) y tres cuartas de frente al norte y 40 varas (33.60 metros) y media de fondo al sur”. Chávarri “fue Secretario General del Estado – escribe Saldaña – a   partir de 1890 hasta 1909, en que el General Reyes abandonó el poder. Era Don Ramón un hombre de regular estatura, más bien flaco que gordo. Ningún rasgo físico sobresaliente lo distinguía. Era inteligente, honrado a carta cabal y trabajador apasionado. Sin ser abogado caminaba perfectamente en todos los asuntos que se relacionaban con su delicado puesto.”

La breve semblanza de Ramón García Chávarri[17] escrita por Agustin Basave en 1945[18] se asemeja a la biografía de un santo. Chávarri fue un neoleonés al servicio de los suyos por más de 25 años, primero como tesorero del Estado y después como Secretario General de Gobierno “Era esbelto, seco, barbado, distinguido, ceremonioso, acostumbraba enfundarse en una larga levita cruzada y tocarse con un sombrero de copa, de aquellos que iban para altos y se truncaban, por modestia, a medio camino (…) Era la cortesía personificada”. Nació en Galeana, NL en 1839. Vivió durante su infancia y estudió las primeras letras en Linares, NL. Realizó sus estudios secundarios y superiores en el Seminario Conciliar de Monterrey en donde trabó estrecha y perdurable amistad con uno de sus condiscípulos: Santiago Garza Zambrano, el mismo que llegó a ser el segundo Arzobispo de Monterrey.

Una vez establecido en Monterrey, ya como funcionario de gobierno, lloviese o tronase, nunca faltaba a su trabajo. Y encima de todo era un católico devoto que dedicaba su tiempo libre, los sábados, a impartir el catecismo a los niños del barrio en su propia casa. Es sorprendente imaginar los patios interiores de su casa llena de muchachos recitando el catecismo del Padre Ripalda. Esos patios hoy ya no existen, son la planta baja del Edificio La Nacional. En 1864, Don Ramón contrajo matrimonio con Doña Guadalupe Muguerza Crespo[19], hermana de Don José A. Muguerza, fundador del Hospital que lleva su apellido[20]. De la pareja García Mugerza nacieron 8 hijas que vivieron por largo tiempo en aquella su casa familiar de la Calle Padre Mier entre Parás y Emilio Carranza. Fue allí donde la muerte disfrazada de “neumonía gripal” recogió a Don Ramón García el 20 de abril de 1909 a las 8:15 de la noche[21]. Ésta no lo sorprendió, él la esperaba… trabajando. “Durante su última enfermedad – escribe Basave – siguió dictando oficios y acuerdos hasta… la víspera del día de su muerte. Se refiere que en esos días le llevaron a firmar un decreto que aparecería publicado el día 1º de Mayo de 1909 en el Periódico Oficial; pero lo escrupuloso de su carácter lo hizo rehusarse a firmarlo con anticipación, no fuera a ser que muriese antes y apareciese el escrito firmado por él, en fecha posterior a la de su fallecimiento. Así hubiera sucedido efectivamente, de haber estampado su firma Don Ramón. El decreto quedó pendiente de tramitarse y hubo de nombrarse rápidamente al sucesor, para que aquél quedase en regla. De esta manera, el Sr. García Chávarri murió como buen artillero, al pie del cañón”[22].

Doña Guadalupe Mugerza de García Chávarri murió años más tarde, el 18 de marzo de 1935, “a las 15 horas en la casa Número 303 de la Calle Bolivar[23]  también de pulmonía. Sus restos, al igual que los de su esposo y cuatro de sus hijas descansan en el panteón de El Carmen[24].

Toma nocturna de La Nacional c. 1940. Postal compartida por Luis Martín en FB. Monterrey Viaje al Pasado


En aquella casa familiar, por muchos años propiedad de los García Muguerza, se comenzó a construir  un par de años después de la muerte de Doña Guadalupe Muguerza, el Edificio de La Nacional Compañía de Seguros Sobre la Vida, S.A.  Éste fue inaugurado en 1938 y su construcción se llevó a cabo bajo la dirección del Ingeniero Armando Díaz Moreda

Ing. Armando Díaz Moreda c. 1950.
Fuente: Maria Eugenia Mier MyHeritage 
Díaz Moreda nació en la ciudad de México el 9 de febrero de 1907, según su partida de bautizo, de la Iglesia de San Cosme de aquella ciudad[25]. Fueron sus padres Don José María Díaz de León[26] originario de Guadalajara y Doña Carmen Moreda Falomir[27], de la ciudad de Chihuahua.  Moreda realizó sus estudios superiores en La Universidad Nacional Autónoma de México que le otorgó el título de Ingeniero Civil el 21 de junio de 1928[28]

Un par de años más tarde se encontraba trabajando en Monterrey. “Desde 1931, y a lo largo de esa década, produjo varios proyectos de canalización del río Santa Catarina; realizó el trazo de la colonia Terminal; proyectó y construyó la Plaza de Toros Monterrey (hoy Monumental Monterrey) en la Colonia Del Prado, la alberca del Círculo Mercantil Mutualista y la primera versión del Paso Autel, entre otros edificios[29]. Y a la edad de 30 años dirigió la construcción del Edificio para la Compañía de Seguros La Nacional inaugurado el 22 de Agosto de 1938

Desde entonces el inmueble ha padecido algunas transformaciones o intervenciones, pero no le han arrebatado aún su estilo original. Tal como se encuentra, es considerado un Bien Patrimonial registrado por la Agencia para la Planeación de Desarrollo Urbano de Nuevo León (APDUNL).

Edificio La Nacional 1950´s
El “Programa General de Catalogación de los Monumentos, Edificios y Sitios del Estado de Nuevo León”, aunque no informa mucho sobre su historia, afirma que “el sistema estructural del edificio se encuentra en buenas condiciones. Destaca el recubrimiento de losetas cerámicas en los muros de las fachadas y el remate ascendente del edificio, característico del art decó.”[30] Actualmente sigue operando allí la Compañía De Seguros La Nacional además de oficinas y comercios. Éstos en la planta baja (Oxxo y Torta Barva, y algún local desocupado según se observa en Google Earth).


El actual Edificio de Seguros la Nacional Forografía compartida por Pepe Gómez FB (Monterrey Antiguo)






[1] Cfr. MENDIRICHAGA CUEVA, Tomás, Monterrey Antiguo, Casas y Materiales de construcción I op. cit. p. 585.
[2] Hacia 1917, declara Fray Servando, que su hermana “tiene un hijo Franciscano en la Provincia de Xalisco, llamado Fr. Juan [de Quatemoctin Rosillo] y tres hijas, y ella es actualmente Religiosa con dos de las hijas, en una especie de Beaterío, que hay en Monterrey” Cfr. Declaraciones de Fr. Servando Mier, del 22 de Septiembre de 1917 en HERNANDEZ y DAVALOS J.E. Colección de Documentos para la Historia de la Guerra de Independencia de México de 1808 a 1821 Tomo VI José Maria Sandoval Impresor México 1882 p. 189.
[3] MENDIRICHAGA CUEVA, T.  op. cit. p. 585
[4] México, Nuevo León, registros parroquiales, 1667-1981, database with images, FamilySearch: 21 May 2014, Monterrey, Catedral, image 131 of 351; Parroquias de la Iglesia Católica, Nuevo León (Catholic Church parishes, Nuevo León).
[5] México, Nuevo León, registros parroquiales, 1667-1981, database with images, FamilySearch: 21 May 2014, Monterrey, Catedral, image 222 of 351; Parroquias de la Iglesia Católica, Nuevo León (Catholic Church parishes, Nuevo León).
[6] AMM, Ramo Civil, vol. 177, expediente. 6. 
[7] Cfr. MENDIRICHAGA CUEVA, T.  op. cit. p. 585.                    
[8] AMM, Protocolos, vol. 27, 185. Cfr. MENDIRICHAGA CUEVA, T.  op. cit. p. 585.  .
[9] AGENL, Caja 4, CL-12/165, 28 enero 1828 Cfr. AAVV Monterrey origen y destino Tomo III, Monterrey 2009, p. 195.
[10] Cfr. MORENO GARZA, Omar Alejandro Tesis Historia de Nuevo León y los ciclos Económicos durante la primera mitad del siglo XIX. Agricultura, ganadería, comercio, industria y otras actividades primaras de 1821 a 1855. UANL Abril 2015.
[11] Ibidem.
[12] Protocolo del escribano público Tomás Crescencio Pacheco. Año 1857. Folios 236 a 246 vuelta. Archivo General del Estado de Nuevo León. Cfr. MENDIRICHAGA CUEVA, T. op. cit. o 585.
[13] Cfr. MORENO GARZA, Omar op. cit.
[14] Cfr. SALDAÑA,  José P. Estampas de Monterrey Gobierno del Estado de Nuevo León, 3a Ed. 1891, p. 102.
[15] Cfr. ALVAREZ HERNANDEZ M. Magdalena A ustedes les consta, Una Historia de dinero, guerra y mercancías, Tomás Pacheco 1856-1865”, Monterrey 1998, Serie: Catálogos. 5/15, 16/32 y 21/98.
[16] Cfr. SALDAÑA,  José P. Estampas… op. cit. p. 102.
[17] (Galeana, NL 8-Dic-1839 – Monterrey, NL 20-Abr-1909).
[18] BASAVE  A., Constructores de Monterrey, ITESM, 1945 pp. 49-53.
[19] (Monterrey,  NL 27- May-1847 – 18-Marzo-1935).
[20] Según la Genealogía de Sanchiz (IIH-UNAM), la pareja García Muguerza tuvo 8 hijas. Ellas son: María Luisa (1866);  Julia (1869);  Bárbara (1873-1880); Virginia (1875-1930) casada con Juan Francisco Farías Hernández (1874-1960);  Mercedes;  María casada con Fernando Zambrano; María de la Luz y  María Juana (1879).
[21] Según su acta de defunción: "México, Nuevo León, Registro Civil, 1859-1962," images, FamilySearch: 21 May 2014, Monterrey, image 687 of 1201; Archivo General del Registro Civil del Estado de Nuevo Leon (Nuevo Leon Civil Registry State Archives).
[22] BASAVE  A., Constructores de Monterrey, ITESM, 1945 pp. 49-53. Basave señala como víspera de la muerte el 21 de abril, pero el acta de defunción (cita No. 65) asienta el día antes como fecha de fallecimiento.
[23] "México, Nuevo León, Registro Civil, 1859-1962," images, FamilySearch: 21 May 2014), Monterrey > image 493 of 824; Archivo General del Registro Civil del Estado de Nuevo Leon (Nuevo Leon Civil Registry State Archives).
[24] Cfr. CASAS GARCÍA, J. M., y  CAVAZOS PÉREZ, V. A.  Panteones de El Carmen y Dolores: patrimonio cultural de Nuevo León. Fondo Editorial de Nuevo León, Monterrey, México, 2009 pp. 235-236.
[25] "México, Distrito Federal, registros parroquiales y diocesanos, 1514-1970," database with images, FamilySearch: 20 July 2015, San Cosme y San Damián (San Cosme) > image 416 of 664; parroquias Católicas, Distrito Federal (Catholic Church parishes, Distrito Federal).
[26] 26 marzo 1882 – 13 diciembre 1919.
[27] 1864 – 1932.
[28] UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO. Ingeniería. Órgano de la Facultad Nacional de Ingenieros, UNAM. Mexico, D.F.  1928.
[29] CASAS GARCÍA, J. M., y  CAVAZOS PÉREZ, V. A.  Panteones de El Carmen y Dolores: patrimonio cultural de Nuevo León. Fondo Editorial de Nuevo León, Monterrey, México, 2009 p.  136
[30] PROGRAMA GENERAL DE CATALOGACIÓN ESTRATÉGICA DE LOS MONUMENTOS , EDIFICIOS Y SITIOS DEL ESTADO DE NUEVO LEON, Agencia para la planeación del Desarrollo Urbano de Nuevo León. Identificación 0506. Monterrey NL 2006.

lunes, 13 de marzo de 2017

Los primeros vecinos de Monterrey..... V (Edificio de La Botica del León. Edad: 107 años)

Edificio de la Botica del León. Edad: 107 años.


Si caminas por el paso peatonal Morelos en Monterrey, mejor dicho, si sales a “morelear”, una tarde cualquiera y te diriges desde la Macroplaza hacia el poniente, después de ver a tu derecha el famoso edificio del Banco Mercantil de Monterrey y a tu izquierda el Hotel Monterrey y sigues caminando una cuadra, al llegar a la calle Escobedo que antes se llamaba Calle del Teatro, en la esquina nor-poniente encontrarás un edificio que no destaca en su aspecto, pues es un cubo sobre otro, con la esquina truncada y con ventanas rectangulares y cuadradas. Está ocupado por la Farmacia Benavides, tan famosa en Monterrey. Y aunque ahora ese pequeño edificio no refleja lo que fue, guarda una honda historia para el pueblo regiomontano. 

Edificio de la Botica del León. Antigua sede de los Poderes del Estado de NL. Se incendió en 1909.


Fue la Capilla de San Francisco Javier donde el Padre Oblato Gerónimo López Prieto fundó el primer Colegio Seminario de todo el Norte de México. Establecieron allí su convento los Padres de la Compañía de Jesús. Se construyó sobre los cimientos del Convento el Primer Palacio de Gobierno del Estado de Nuevo León y, al comenzar el siglo XX, se estableció allí la famosa Botica del León de don Eduardo Bremer y Compañía, misma que sucumbió al gran incendio de 1909.

Como ya tengo escrito un más amplio artículo sobre la historia de este inmueble, solamente me queda remitirlos a él en este enlace del mismo blog:


La Botica del León de Don Eduardo Bremer y Compañía


Edificio de la Botica del León diseñado por Alfred Giles en 1909



miércoles, 1 de marzo de 2017

Los primeros vecinos de Monterrey..... IV (Edificio Isaac Garza. Edad: 85 años)

Edificio Isaac Garza. Edad 85 años.


El terreno en que hoy se encuentra el Edificio Isaac Garza, es otro de los predios que alguna vez formaron parte del convento jesuita de San Francisco Javier. Una vez desaparecido el convento y retirado los padres jesuitas de la ciudad de Monterrey, las tierras, divididas en lotes, fueron puestas a la venta por la alcaldía.


Casasola (Fótografo)
Edificio Isaac Garza 1955

-      El 14 de noviembre de 1796, José Francisco Arizpe, Alcalde ordinario de la ciudad, solicita al ayuntamiento medio solar “a espaldas” de San Francisco Javier. La solicitud fue concedida. Arizpe pagó 187 pesos y cuatro reales por él terreno[1].

-      En 1807 José Valera, administrador de cábalas del Nuevo Reyno de León, compra la propiedad a Arizpe[2].

-      Entre 1807 y 1855, la propiedad debió cambiar de dueño a favor de Don Juan de la Garza Martínez padre de Don Isaac Garza. Asienta Tomás Mendirichaga: La casa familiar en que Isaac pasó la infancia, se  encontraba en la esquina noroeste de las Calles Terán (hoy Padre Mier) y del Ángel (luego del Teatro  y actualmente Escobedo)… Cuando Isaac tenía apenas dos o tres años murió su padre, heredando su viuda una buena fortuna en que se incluía además la casa frontera a la fachada sur del hogar, en la esquina suroeste del cruzamiento de aquellas calles (y donde en el siguiente siglo se construiría el Edificio Isaac Garza, en honor del hijo quien llegaría a ser prominente empresario). En 1856 la dama adquirió la propiedad de la esquina sureste del mismo cruce de calles, finca que había sido del obispo Marín de Porres y por la que pagó 16 mil pesos. Con ello llegó a ser propietaria de tres de las cuatro esquinas del importante crucero[3].

Hacia finales del S XIX, en aquél lugar había varias propiedades que mezclaban, según la costumbre de la época, la vivienda (en los pisos superiores) y los negocios en la planta baja. Así, vivía la familia de Don Juan Garza en los altos de los negocios que daban hacia las calles de Padre Mier y Escobedo. En 1900 aquella propiedad era de la Señora Manuela Garza viuda de Palacio y de sus hijos Don Isaac y Don Juan Garza”[4].


En la misma esquina, se encontró por algún tiempo la Botica “El Águila” del Dr. Lorenzo Sepúlveda. Hubo allí también una Mueblería de Don Irineo García y una sastrería de Nombre “La Ciudad de París”. Y, por la calle de Escobedo,  el Cine “Fausto”,  “donde las películas se animaban con música de fonógrafo (…) y con piano a cargo del Profesor Ernesto de Llano, padre de Ernesto de Llano, director de orquesta y pianista (…) Algunas variedades se presentaron en ese salón, recordando entre otras a las murgas de los "Piripitipis" y los "Sapininis".”.[5]

-      En 1909 ocurrió un terrible incendio que dañó a toda la manzana. Los periódicos de la época informan que en la planta baja de la casa de la Familia Garza se encontraba la “Compañía Manufacturera de Tubería de Plomo” del Señor Izaguirre y en la misma esquina había un inmueble de un solo piso ocupado por la tienda de abarrotes “La Bola de Oro” de Don Emilio Marínez. Y contiguo a la tienda de abarrotes (por la calle de Escobedo) se hallaba un edificio de dos plantas que, según los informes periodísticos, también era propiedad del Sr. Martínez. En ese edificio, en la planta baja, se hallaba el restaurante y cantina  de nombre “Salón Fausto” y en la parte superior, la vivienda de la familia de Don Juan de la Garza[6]. Junto al Salón, estaba el Cinematógrafo ya citado, que debió formar parte del mismo inmueble. Todas estas fincas en la esquina de Escobedo y Padre Mier no perecieron en el incendio y fueron las menos dañadas por él. Sin embargo el agua y la turbulencia durante la tragedia hicieron estragos en ellas.  Escribe el corresponsal de “El Diario”: “La cantina conocida con el nombre de Salón Fausto, uno de los sitios más bonitos de la ciudad, quedó completamente remojada”. Ni el Salón Fausto ni la tienda de Abarrotes poseían seguro.  “El Imparcial” señala que las pérdidas de Don Emilio Martínez se debieron a la “gran cantidad de botellas de licor y latas que se rompieron o extraviaron durante el siniestro”. Y agrega que sólo hacía algunos días que el Señor Martínez “había trasladado su comercio a este local, cancelando su póliza de seguros la semana pasada”.



-      Años después, en aquella esquina se construyó el “Edificio Garza” o “Edificio Isaac Garza” La fototeca del ITESM tiene en su galería de imágenes una del proyecto del inmueble fechado en 1920. En él, el edificio se representa con solo 3 pisos. La obra material debió esperar una década más para concretarse.



-      Entre 1930 y 1932, finalmente se lleva a cabo la construcción del pequeño "rascacielos" que pasado un tiempo llegó a tener seis pisos. Éste, de estilo Art Deco, era, según José P. Saldaña una “torre de Babel en miniatura… con presunciones de rascacielos”[7]. Lo de Babel, no tanto por su aspecto, sino porque en él, en la década de los 1940´s, en la que escribió Saldaña, allí podía encontrarse de todo: “médicos que combaten las dolencias físicas; dentistas que, sin dolor para ellos, extraen dientes y muelas dejando la boca más lisa que moneda antigua; ingenieros que construyen puentes, edificios, y que pavimentan hasta los ríos; publicistas capaces de hacer pasar el mezcal de Bustamante por Whiskey Baudifiel; abogados que desenredan madejas, haciendo otras más grandes…”[8]. Armando V. Flores, en su breve biografía del arquitecto Joaquín A. Mora, indica que éste participó en la construcción del “Edificio Isaac Garza”. A su llegada a Monterrey, hacia 1932, Mora, comienza inmediatamente a trabajar en el despacho del Arquitecto Manuel Muriel. “Con el nombre de Muriel y Mora, el despacho prolongará sus funciones hasta 1943, año en que fallece el Arq. Muriel, y que cierra esta primera etapa del enriquecimiento profesional del Arq. Mora. A este periodo pertenece la remodelación al Colegio Civil, el Hotel Colonial, el Banco de Comercio ubicado en las calles Padre Mier y Paras, el Edificio Isaac Garza… (etc.)”[9]


Calle Padre Mier hacia el Poniente (1950s) A la Izquierda el Edificio Isaac Garza

Hoy, en la Planta baja del Edificio, que ha perdido su añejo aspecto y sus matices por haberse recubierto su fachada, opera una sucursal del Banco BBVA Bancomer.


Edificio Isaac Garza, Google Maps 2017






[1] Cfr. MENDIRICHAGA CUEVA, Tomas Monterrey Antiguo Casas y Materiales de construcción I op. cit p. 588.
[2] Cfr. MENDIRICHAGA CUEVA, Tomas Monterrey Antiguo Casas y Materiales de construcción II op. cit p. 572
[3] MENDIRICHAGA, Rodrigo Perfiles de emprendedores del comercio en Nuevo León: Biografías breves Canaco 1992 p. 88.
[4] Cfr. REYES, Bernardo Memorias que el Ciudadano General Bernardo Reyes, Gobernador Constitucional del Estado de Nuevo León, presenta a la XXXII Legislatura del mismo y que corresponde al período transcurrido del 4 de octubre de 1899 al 3 de octubre de 1903. Monterrey 1903.
[5] SALDAÑA,  José P. Estampas Antiguas de Monterrey,  Gobierno del Estado de Nuevo León, 3a Ed. 1981, p. 99.
[6] En algunas notas de periódico de 1909 a propósito del gran incendio, se menciona también a la Fmilia Garza Lafón viviendo en los altos de los negocios que daban hacia la calle Padre Mier. 
[7] SALDAÑA, José P., Estampas…. Op cit. p.  99.
[8] Ibid. p. 98-99.
[9] UNIVERSIDAD MEXICANA DEL NORESTE, Educadores de Nuevo León. Monterrey, Nuevo León, México, 2001, p. 140.

sábado, 18 de febrero de 2017

Los primeros vecinos de Monterrey..... III (Edificio de La Casa Sanford. Edad: 107 años)


Edificio de la Casa Sanford: Edad 107 años


Seguimos con otro predio que perteneció a la finca de la Compañía de Jesús durante el siglo XVIII. Junto al edificio de la Reinera compartiendo el Callejón de Parás y ubicándose en la esquina sur-oriente del cruce con la calle Padre Mier está el edificio diseñado por Alfred Giles para la Casa Sanford.



Edificio de la Casa Sanford, Diseño de Alfred Giles 1910. Fuente: grupo Monterrey Viaje Al Pasado (facebook)


El predio comparte la misma historia de su vecina La Reinera, durante el siglo XVIII fue propiedad de la Iglesia bajo la administración del P. Oblato Jerónimo López Prieto y posteriormente de los padres jesuitas, hasta retirarse éstos en 1745. Durante la segunda mitad del siglo XVIII, los terrenos quedaron abandonados hasta que en 1796 el cabildo de Monterrey vende a Manuel Antonio de la Rigada el solar a todo lo largo de la cuadra colindando por el poniente con un callejón (Parás) y por el oriente con lo que fue la Iglesia de San Francisco Javier. El costo total del terreno fueron 472 pesos en plata.  




A la muerte de Rigada, la propiedad y casa en ella construida, fueron heredadas por María Josefa Guerra viuda de Manuel de Sada. Y en 1826 Doña Juana de Ugarte compra esa propiedad a los Sada por 3,500 pesos.

Desde mediados del siglo XIX la mitad sur de aquel terreno se convierte en la negociación La Reinera, de la que se habló en la publicación anterior.

-      La otra mitad (la que forma la esquina noreste de Padre Mier y Parás), se transformó años después en una escuela particular dirigida por Adolfo Viard. En 1863 el profesor Viard fundó un colegio con primaria y secundaria[1] que debió ubicarse, si no desde sus inicios, sí durante la década de los 1870´s en la esquina sureste de P. Mier y Parás. Era una escuela mixta, o mejor, eran dos escuelas en un solo edificio: una para varones en la planta baja, y otra para niñas en el primer piso. Don Adolfo Viard era de origen francés,  y en México trabajó como docente en Chihuahua, Zacatecas, Saltillo y Monterrey. En 1878, su escuela de Monterrey y su persona al igual que la de su esposa Gregoria, gozaban de mucha fama y prestigio[2].  A su colegio asistían unos 70 niños (varones).[3] En la planta superior del edificio, Doña Gregoria Flores de Viard[4], dirigía la escuela para niñas “reputada como magnífica”.[5] Don Adolfo dominaba además de la lengua castellana, el inglés y el francés. Y fue catedrático de éste último idioma en el Colegio Civil. Doña Gregoria, “de notables aptitudes artísticas y sensibilidad cultural, escribió una obra escolar para la enseñanza del sistema métrico decimal, [con el título “Cartilla Meteorológica Decimal”] misma que el gobierno del estado adoptó como libro de texto [en 1891] y ordenó comprarlo para repartirlo gratuitamente en las escuelas municipales”[6].


Fuente: https://www.ancestry.com


-      No he podido encontrar datos más precisos acerca de la transición entre dueños del predio que ocupó la escuela. Es muy probable, creo yo, que éste no fuese propiedad de Don Adolfo y su esposa. Ellos debieron pagar un alquiler a su propietaria, Juana de Ugarte o quizá a sus herederos durante el tiempo que ocuparon el edificio en la década de 1860´s hasta la muerte de Doña Gregoria a mediados de 1900[7] o algún tiempo antes.  

-      El caso es que para 1909 el edificio pertenecía a Don Marcelino de la Garza, vecino de Saltillo, y lo tenía arrendado a John B. Sanford, vicecónsul británico en Monterrey y propietario de la empresa Sanford y Cia. El inmueble se extendía desde la calle o Callejón de Paras, haciendo esquina en Padre Mier y proseguía un tramo hasta colindar con un edificio de 4 pisos propiedad de los Señores Bremer (La Droguería Bremer). El principal establecimiento de la casa Sanford (Voorhis and Sanford)se hallaba desde “1892 en la Calle Zaragoza No. 9 (de la numeración antigua, hoy correspondiente a algún sitio cercano al Condominio Acero)[8], pero en aquella esquina de Padre Mier y Parás, Don John Sanford, tenía su residencia y las oficinas del consulado en la planta alta, y un almacén de materiales de ferretería y minería en el primer piso.

-      El 21 de agosto de 1909, la cuadra que forman las calles de Morelos, Parás, Padre Mier y Escobedo, sufrió un terrible incendio del cual todos los edificios resultaron dañados salvándose sólo el edificio de la Reinera y el negocio de abarrotes de La Bola de Oro propiedad de Don Emilio Martínez.

-      Se dice que durante el incendio cayó desde uno de los balcones de la Casa Sanford un piano de cola con valor de más de mil pesos hiriendo al Sr. Arturo Flyns, de origen alemán, uno de los muchos voluntarios que se esforzaban por detener la catástrofe. Dos días después, alrededor de las 8 de la noche, se desplomó la fachada del inmueble con gran estrépito.

-      Después del siniestro, J. B. Sanford compra el terreo que antes rentaba a Don Marcelino de la Garza y en 1910, manda construir la nueva Casa Sanford y Cía., obra del Arq. “Alfred Giles

-      En 1942, el cronista José P. Saldaña asienta: “en la actualidad, modernizado el edificio, sirve de exposición y venta de automóviles”[9].

-      Hoy (2017) ese mismo edificio sigue allí "arquitectónicamente intervenido". Ya no luce su fachada de ladrillos expuestos y se ha modificado su fachada. El catálogo de inmuebles con valor histórico[10], dice que su interior está totalmente cambiado. El edificio lo ocupan las oficinas del Banco HSBC.

A continuación una comparativa de la calle P. Mier hacia el oriente desde el callejón de Parás. En primer plano a la derecha, en las tres imágenes, la casa Sanford. La primera imagen de 1909 muestra el antiguo edificio después del trágico incendio. En la imagen de 1925 y en la que encabeza este artículo, se muestra el edificio con su diseño original como lo ideó el Arquitecto Giles. La que lleva el título 2017 muestra el edificio actual como aparece en Google Earth. 








[1] Cfr. FRANCO SAENZ H., CEPEDA OREGÓN, M., Maestros de Nuevo León, Fondo Editorial de Nuevo leon Monterrey, México 2012.
[2] Cfr. La Patria del 7 de febrero de 1878, Cd. De México, p. 3.
[3] Cfr. VIZCAYA CANALES, Isidro Un siglo de Monterrey: desde el Grito de Dolores hasta el Plan de San Luis, 1810-1910, Academia de Investigación Humanística, Monterrey, NL1998 p. 124.
[4] Nombrada también Gregoria Arellanos en SALDAÑA, J. P., Estampas Antiguas…, op. cit.
[5] SALDAÑA, José P. Estampas Antiguas de Monterrey,  Gobierno del Estado de Nuevo León, 3a Ed. 1981 p. 99.
[6] SAENZ, H. F., CEPEDA OBREGON M., Maestros de Nuevo León, Fondo Editorial de NL 2012., p. 256. Cfr. El Nacional, Ciudad de México 8 de abril de 1891 p. 3.
[7] Cfr. La Patria, Ciudad de México 21 junio 1900 p. 1.
[8] Cfr. AAVV., Monterrey a principios del Siglo XX. La arquitectura de alfred Giles, Museo de Historia Mexicana, Monterrey NL 2003 p. 82. Cfr. Directorio General de la Ciudad de Monterrey 1901 Ross M´Donell Advertising Co. Redactores y Publicadores Monterrey, N.L. México 1901.
[9] SALDAÑA, José P. Estampas op. cit. p.99
[10] Cfr. Programa General de Catalogación estratégica de los Monumentos Edificios y Sitios del Estado de Nuevo León No. 0035. 

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