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lunes, 13 de marzo de 2017

Los primeros vecinos de Monterrey..... V (Edificio de La Botica del León. Edad: 107 años)

Edificio de la Botica del León. Edad: 107 años.


Si caminas por el paso peatonal Morelos en Monterrey, mejor dicho, si sales a “morelear”, una tarde cualquiera y te diriges desde la Macroplaza hacia el poniente, después de ver a tu derecha el famoso edificio del Banco Mercantil de Monterrey y a tu izquierda el Hotel Monterrey y sigues caminando una cuadra, al llegar a la calle Escobedo que antes se llamaba Calle del Teatro, en la esquina nor-poniente encontrarás un edificio que no destaca en su aspecto, pues es un cubo sobre otro, con la esquina truncada y con ventanas rectangulares y cuadradas. Está ocupado por la Farmacia Benavides, tan famosa en Monterrey. Y aunque ahora ese pequeño edificio no refleja lo que fue, guarda una honda historia para el pueblo regiomontano. 

Edificio de la Botica del León. Antigua sede de los Poderes del Estado de NL. Se incendió en 1909.


Fue la Capilla de San Francisco Javier donde el Padre Oblato Gerónimo López Prieto fundó el primer Colegio Seminario de todo el Norte de México. Establecieron allí su convento los Padres de la Compañía de Jesús. Se construyó sobre los cimientos del Convento el Primer Palacio de Gobierno del Estado de Nuevo León y, al comenzar el siglo XX, se estableció allí la famosa Botica del León de don Eduardo Bremer y Compañía, misma que sucumbió al gran incendio de 1909.

Como ya tengo escrito un más amplio artículo sobre la historia de este inmueble, solamente me queda remitirlos a él en este enlace del mismo blog:


La Botica del León de Don Eduardo Bremer y Compañía


Edificio de la Botica del León diseñado por Alfred Giles en 1909



martes, 8 de enero de 2013

Los Rurales de México 6/7


IV.             En la Revolución Mexicana

Los rurales formaban la primera reserva del ejército. En caso de guerra se echaría mano de ellos y, de hecho, se les mandaba a apaciguar cualquier revuelta o agitación social. El reglamento lo estipulaba: cuando sirvan en el ejército, servirán en la “persecución de guerrillas poco numerosas”. Las fuerzas revolucionarias comenzarían siendo eso: pequeñas guerrillas armadas. Al estallar la revolución en 1910, los rurales pelearon al lado del ejército federal en la supresión de las guerrillas surgidas primero en Chihuahua, Durango, San Luis Potosí y Veracruz y luego, poco a poco, en toda la república. Llegó la hora en que el Dictador debió torcer el brazo y salir del país hacia el exilio, para ceder el puesto a un exiliado: Don Francisco I. Madero. Parece que la historia se empeña en repetirse una y otra vez en todos los rincones del planeta. Y el texto bíblico comprueba una vez más ser verídico: “hay un tiempo para reír  y otro para llorar” en un ancestral y nietzscheano eterno retorno.

Un Guardia Rural por Robert Runyon 1910-1920 

La Revolución no es, sin embargo, solo un acontecimiento del pasado, sino el lugar donde converge nuestra identidad presente, un hecho violento en el que participaron nuestros abuelos. El mío, por ejemplo, cuando se casó con mi abuela, en 1919, debió pedir una dispensa por haberse encontrado “durante ocho años al servicio de las armas sin residencia fija” en diferentes partes del país. Quiere decir, para alimentar mi orgullo, que casi desde el comienzo de la Revolución, desde 1911, mi abuelo se encontraría peleando una Revolución gestora de un México más justo (al menos esos eran los ideales). La Revolución profundizó la marca de la mexicanidad cuyos paradigmas fueron la Adelita y el Charro mexicano plasmados en las fotografías de la época que ayudaron a la difusión del “prototipo del mexicano” también en el extranjero.
   

Rurales con Bandera por John C. Hemment 
(fragmento)
Por su parte ese prototipo personificado en la policía rural, que había ganado prestigio y estima popular por su habilidad ecuestre y su conocimiento del terreno, reflejaba quizá el ideal de libertad hecho hombre y caballo al mismo tiempo. ¿Sería esto lo que llevaría a Madero a integrarlos y multiplicarlos en su ejército? Lo que sí es un hecho, es que lo condujeron a su propio fracaso y a la disolución de los Rurales como institución federal. Vanderwood afirma: “Cuando Francisco Madero asumió la presidencia de la Republica no licenció a los Rurales de Díaz, sino que los conservó como fundamento de una fuerza policíaca rural más amplia. El resultado fue una organización casi cuatro veces mayor que el grupo de Díaz – y un grupo así de debilitado por la participación de individuos sin principios, dominados por la ambición personal, demostró ser casi incontrolable. De hecho, los Rurales de Madero contribuyeron mucho al desorden interno que eventualmente condujo a la caída de su gobierno”[1].   Más aún, Francisco Cárdenas, miembro del 5º cuerpo de rurales fue el autor material del asesinato de Madero en febrero de 1913.

Victoriano Huerta sucesor golpista de Madero intentó inútilmente la reorganización de las fuerzas rurales. Éstas fueron desmanteladas junto con todo el ejército en julio de 1914 por  un nuevo presidente: Don Venustiano Carranza, quien, después de un tiempo, incorporó a muchos oficiales de la fuerza rural a su ejército, otros rurales se integraron a los ejércitos de Zapata y Villa.



[1] VANDERWOOD Paul J. Los Rurales op cit p. 48

sábado, 15 de septiembre de 2012

VIVA MEXICO



La independencia de México y Don Porfirio a los 72 años de edad


Les comparto estas dos imágenes del Zócalo de la Ciudad De México en un día como hoy hace 110 años. Fueron tomadas el 15 de Septiembre de 1902 y plasman dos momentos sucesivos. El desfile de los reservistas de la capital frente al Palacio de Gobierno y los mismos, ya mezclados con la muchedumbre festiva, agitando unos banderines “rojos” en “demostración de simpatía” con el General Díaz que cumplía 72 años ese mismo día. Lo del color y de simpatizar con el general no lo digo yo, lo dice el pié de la imagen de donde saqué la foto, es decir la biografía de Díaz del General Bernardo Reyes[1].

¿Cuántos de esos mismos reservistas 8 años más tarde se unirían a las filas revolucionarias en contra del gobierno porfirista? ¿O habría verdadera simpatía por Don Porfirio que, al fin y al cabo, ya llevaba gobernando México más de 20 años? 


Es imposible saberlo a partir de un par de imágenes. ¿Se puede simpatizar con un gobernante y a la vez deplorar sus políticas?  A mí me parece que no, pero yo qué sé. En México cualquier contradicción es posible. Hace unos 20 años tuve como destino trabajar en la hermosa sierra totonaca en Puebla, pero me parecía que allí estaba el tiempo detenido, muchos pueblos y comunidades no tenían luz eléctrica, ni carretera, ni posta sanitaria u hospital, tampoco servicio telefónico y sin embargo había en los rincones más recónditos de la sierra, donde dos laderas convergen en algún caudaloso río, magníficos puentes de piedra de excelente ingeniería porfiriana. Y a mitad del puente o en un extremo, la fecha, y siempre entre 1880 y 1910. Los avances tecnológicos y sociales que el gobierno de Don Porfirio introdujo en México (ferrocarril, electricidad, telégrafo, vías de comunicación, etc.) no tuvieron cabida o continuidad en infinidad de lugares del Totonacapan (y sólo por mencionar una región de México) ni la han tenido 100 años después a pesar de la Revolución Mexicana, la Constitución de 1917, la Expropiación Petrolera (1936),  y de allí para adelante,  Repartos Agrarios, Reformas Educativas, Nacionalización y Privatización de la Banca, “Solidaridad”, TLC, mucho PRI y poco pan (pero no con mayúsculas).  

Ojalá que VIVA MEXICO a pesar del empeño de muchos por que muera.



[1] REYES, Bernardo El General Porfirio Díaz Estudio biográfico con fundamento de datos auténticos y de las memorias del Gran Militar y estadista, de las que se reproducen los principales pasajes, México 1903.

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