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jueves, 5 de febrero de 2015

Conrad Wise Chapman Un artista-soldado en Monterrey, México 1865, 3a Parte

Cuatro Cuadros con temas regiomontanos

               
                He logrado encontrar sólo 4 obras on line de Monterrey de la autoría de Conrad Chapman, sin duda debe tener muchas más entre oleos y bocetos a lápiz, tratándose de un autor tan prolífico que trabajó a lo largo de cuatro meses en tierras regiomontanas aquel año de 1865 y reelaborando sus bocetos tiempo después tanto en México como en Europa.

1.    “Franceses en el Cerro del Obispado”, Siglo XIX Oleo sobre Madera, Museo Nacional de Historia CONACULTA INAH-MEX.


En el libro La Colección de Pintura del Banco Nacional de México  se señala  que el banco posee una obra titulada “Franceses en el cerro del Obispado”  firmada por Chapman en 1879 y de dimensiones 27 x 36 cm. La ilustración sobre estas letras fue tomada del libro Benito Juárez por Benito Juárez. Allí no se registran  las dimensiones ni la fecha del cuadro, simplemente se dice que es un Oleo sobre Madera que posee el Museo Nacional de Historia. El cuadro es una representación de los soldados franceses vivaqueando, es decir, descansando con una cierta actitud de vigilancia y listos para cualquier acción repentina con los rifles muy cercanos.

2.     “View of Bishop´s Palace Near Monterrey” 1865 oleo sobre papel  montado sobre lienzo 22 x 81 cm.  (Sotheby´s)



          Este oleo sobre papel datado en 1865 puede ser, quizá, según su fecha, uno de los dos trabajos que Chapman mostró a su llegada a la Ciudad de México a Henry W. Allen, veterano confederado gobernador de Luisiana que en ese momento dirigía el periódico Mexican Times. El 24 de febrero de 1866 el periódico publica: “estamos muy contentos de recibir en nuestra ciudad desde hace unos días, a este joven boyante artista[…] quien nos mostró dos vistas de Monterrey […] muy admirablemente elaborados. Poseen la completa precisión del gusto clásico y tienen el verdadero toque artístico. Lo encomendamos al patronato de su majestad el Emperador, quien siempre gusta ayudar a genios luchadores y a hombres de verdadero mérito. Mr. Chapman planea convertirse en un ciudadano de México”

3.    “Mexican Scene with French Soldiers” 1867 Oleo sobre un panel de 23.5 por 40.6 cm.


Esta obra de Chapman parece haber sido subastada en el año 2005 por la empresa británica Sotheby´s. Su valor estimado fue de 25 a 30 mil dólares.  No he encontrado on line más datos sobre ella. Únicamente el título, la fecha y la sugerencia de haber sido expuesta en el Museo Valentine de Richmond, Virginia en 1962  y en el Timken Museum of Art de San Diego California entre 1996 y 1997[1].  Representa una Vista posterior del Palacio Municipal de Monterrey desde la Plaza Hidalgo que fue conocida anteriormente como Plaza del Comercio. Una Fotografía de Alberto Fahrenberg de 1868 muestra el edificio en el mismo estado en el que es plasmado por el pintor.  Incluso los elementos del árbol y el poste de la plaza (quizá desplazados en el cuadro) coinciden en forma.

4.    “View of Monterrey”, 1865 Olio sobre dos hojas de papel unidas y montadas en un panel. 21 x 82.6 cm.



No me ha sido posible conseguir otra imagen con mejor resolución y tamaño de esta Vista de Monterrey de 1865, quizá una de las dos obras que Chapman mostró a Henry W. Allen a su llegada a la capital mexicana que le valieron los elogios del veterano gobernador.

Los problemas de salud y económicos encaminaron a Chapman de regreso a su País en 1901 con la esperanza de encontrar un mercado para sus obras. En Nueva York, un comerciante  de arte llamado Christian Klackner, adquirió  dos de sus pinturas. Éste, sin embargo, estaba más interesado en dar al artista un empleo permanente coloreando aguafuertes y grabados. Empleo que terminó por aceptar y llevar a cabo en la última década de su vida. Murió en Hampton, Virginia en 1910.

En el mes de Mayo de 1917, el oleo de la "Vista de Monterrey" fue adquirido por 3Museos y se encuentra actualmente en exhibición en el Museo del Palacio de Gobierno. Sobre la adquisición de esta obra, habla la periodista Teresa Martínez en el Periódico El Norte (Ver artículo o  Comentarios en su página de FB

Vista de Monterrey de Conrad W Chapman, (detalle del Cerro de las Mitras)
Expuesta en el Museo del Palacio de Gobierno
Fotografía Cortesía del  Dr Pablo Ramos


Referencias:

ALBINO GONZALEZ, Gerardo (Coordinador General) Benito Juárez por Benito Juárez. Ed. Salvador Castro Mendoza, Gobierno del Estado de Oaxaca. 1ª Ed. 2012.
BANCO NACIONAL DE MEXICO, Fomento Cultural Banamex La Colección de pintura del Banco Nacional de México: catálogo, siglo XIX Vol 1. Ed. Fomento Cultural Banamex. 2004.
BASSHAM, Ben L. Conrad Wise Chapman: Artist & Soldier of the Confederacy Ed. Kent State University Press 1998.
BOTTOM, Davis Collection of Paintings, Drawings, Engravings, etc., by John Gadsby Chapman and Conrad Wise Chapman in the Virgina State Library,  en Bulletin of the Virginia State Library Vol XII Julio/octubre, 1919 Nos. 3,4 Richmond Davis Bottom, Superintendent Public Printing 1920
VALTIER, Ahmed Apuntes de Viaje Conrad Wise Chapman El pintor del Monterrey Invadido en Atisbo IX, num. 50 mayo-junio, Monterrey 2014.




[1] Cfr. http://www.liveauctioneers.com/sothebys/item/17591

En formato PDF 


sábado, 24 de enero de 2015

Conrad Wise Chapman Un artista-soldado en Monterrey, México 1865 Primera Parte

Conrad Wise Chapman
Un artista-soldado en Monterrey, México 1865 
Primera Parte
Por Jorge H. Elias
En el año de 1865 llegó a la ciudad de Monterrey un joven artista y soldado norteamericano de la Guerra de Secesión llamado Conrad Wise Chapman. Nació en Washington, DC., el 14 de Febrero de 1842, mientras su padre, John Gadsby Chapman, también artista, se encontraba pintando el lienzo del “Bautizo de Pocahontas” en la Gran Rotonda del Capitolio. Cuando llegó a Monterrey, Conrad, tenía sólo 23 años. Sin embargo, era un virtuoso en el arte que su padre la había transmitido durante su infancia y juventud vivida en Europa, especialmente en Roma donde residió la familia Chapman por varios años. Allá habría tenido la oportunidad de conocer el trabajo de los grandes maestros del Renacimiento y sus técnicas, además de las normas de la época sobre la elaboración de paisajes. También habría estado en contacto, en París, con los artistas del momento, aquellos que buscaron la luz a toda costa trabajando al aire libre y gestando las bases de la escuela Imprsionista.

Al iniciarse la Guerra Civil Norteamericana en 1861, a pesar de la contraria voluntad de su padre,  Conrad  decide integrarse al Ejército Confederado y defender la causa sureña. Deja a su familia en Roma y zarpa para América. Allí se enlista con la Compañía D del 3er batallón de Voluntarios de Kentucky para después ser transferido al 59º Batallón de Infantería de Virginia. Mismo que fue enviado a Charleston, Carolina del Sur en 1863. Al año siguiente, al enterarse de la delicada salud de su Madre, regresa a Roma, pero solo por poco tiempo.  Intentó incorporarse nuevamente al combate y regresó a América en abril de 1865 con un grupo de confederados. Llegó al Puerto fronterizo de Bagdad, cercano a Maramoros para ingresar a los Estados Unidos, pero como la guerra ya había finalizado, Chapman y algunos de sus amigos veteranos de guerra, acogiéndose a la generosidad de Maximiliano, decidieron permanecer en México. Se dirigieron a Monterrey, ciudad de la que el pintor se enamoró permaneciendo  algún tiempo más que sus amigos, quienes continuaron su camino hacia la Ciudad de México.  

En Monterrey, Chapman, aprovechó el tiempo para realizar bocetos a lápiz y al oleo. Material que más tarde le sirvió para desarrollar excelentes lienzos y trabajos sobre madera llenos de detalles del paisaje neolonés.  Chapman regresó a Europa al año siguiente. Sin embargo, volvió a vivir a México en dos ocasiones más. Primero, de 1883 hasta la muerte de su primera esposa en 1889. Y más tarde, desde 1892 (año en que contrajo segundas nupcias  con Laura Seager a quien había conocido en su visita anterior a México) hasta 1901.  Volvió a los Estados Unidos y murió en Hampton, Virginia de pulmonía a las 10 de la noche del 10 de diciembre de 1910 a la edad de 68 años.

"View of Bishop´s Palace Near Monterrey” 1865 Oleo sobre papel.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Revista NODO


NODO

La sección de la Revista Digital NODO, Materia Prima, es un espacio dónde se publican todos los días trabajos de distintas disciplinas como fotografía, diseño, arte, ilustración, video, accesorios, grupos musicales, etc. 

Hoy publicaron algunos de mis trabajos. 
Se puede Acceder a la Revista aqui:




Agradezco a Benjamín Martínez, director creativo de la revista, por invitarme a participar.


lunes, 31 de octubre de 2011

Personajes Olvidados de la Historia de México I

El Conde Claudio Linati

Claudio Linati Autorretrato
Entre 1825 y 1826 vivió en México un personaje peculiar, industrioso y creativo, el Conde Claudio Linati. Su estancia en México fue muy breve, de sólo año y medio, y sin embargo, ese tiempo marcó su vida. Él a su vez, con su trabajo artístico e intelectual, empezó a fraguar una imagen gráfica de los diferentes personajes que poblaban al México recién independizado. Las primeras litografías mexicanas se deben a él. Creó un legado gráfico que fue la carta de presentación de México para el mundo de su época. Buena o mala, esa imagen empezó a circular por Europa. Dio a conocer a la india tortillera ante el metate afanada en su quehacer; al cargador, más parecido a una hormiga que a un ser humano por el peso que aguantaba; al sereno y al aguador, quienes recorren las calles de las principales ciudades de la nueva república; al hacendado, al oficial de los dragones y al fraile Camilo; a la dama elegante y al mendigo. al blanco, al indio y al negro y a los padres de la patria: Morelos, Hidalgo y Moctezuma.

Claudio Linati nació en Parma el 1 de febrero de 1790, hijo de Filippo y Emanuella de los Condes Cogorani. Su nacimiento cobró la vida de su madre y su infancia fue marcada por esa pérdida y por la educación de su preceptor Giuseppe Caderini un hombre que, según su biógrafo, que lo fue su propio hijo Filippo[1], le inculcó los ideales de igualdad que lo llevaron a oponerse al estado imperante y a buscar la libertad y la unificación de Italia. Por sus ideales chocó con las autoridades de tal forma, que fue condenado a muerte pero lo salvó el destino, para más tarde, vivir en el exilio. Así llegó a Francia en donde fue militar en el ejército de Napoleón I.

Claudio era un hombre ilustrado e inteligente, llegó a dominar además del italiano el francés y el español, idioma de la que fuera su esposa: Doña Isabel Bacardi, (Dama de la Aristocracia Catalana). En París perfeccionó las artes gráficas y plásticas. Se unió a la secta de los Carboneri, que aspiraba a la libertad política y a un gobierno constitucional.

De Francia pasó a Bélgica, donde conoció a Manuel E. de Gorostiza, encargado de los negocios de México en Bélgica y allí cristalizó el proyecto de trasladarse a México, cuyo gobierno en esa época, buscaba crear nuevas industrias para la recién independizada república.  En 1825, Linati estableció en México su taller litográfico y fundó el diario “El Iris” con la colaboración de Fiorenzo Galli y el poeta cubano José María de Heredia. Otros colaboradores litógrafos fueron el oaxaqueño José Gracida y los italianos Carlo Satanino y Luigi Brotti de Scagnello (muchacho de 14 años). En la primera publicación del 4 de febrero de 1826 apareció la primera litografía mexicana (un figurín en color), elemental e incipiente, pero con la fuerza de una semilla que pronto germinaría. Sus ideas críticas lo llevaron pronto a abandonar la empresa y a regresar a Bélgica. Y el diario “El Iris” sólo dio a la luz una cuarentena de publicaciones. Una vez en Bélgica, Linati elaboró, según palabras de Manuel Toussaint  “el primer monumento de nuestra litografía”[2]. Un verdadero tesoro litográfico con 48 litografías a color y una en blanco y negro. La obra lleva el título Costumes Civils Militaires et Réligieux de Mexique dessinés d’après Nature[3]  y de esa manera los Países Bajos y, con ellos, parte de Europa, se familiarizaron con los mexicanos.  De ella dice su biógrafo “en 48 tablas litográficas, impresas por Jobard y publicadas por Satanino, dibujó los caracteres mexicanos, dejando en ellas a la familia y al público un perdurable monumento a su breve estancia en América”[4] Las estampas del libro son un compendio  de los arquetipos de cada personaje mexicano y continúan teniendo esa fuerza visual que perdura en las obras de arte.

Dejo como ejemplo aquí sólo la primera litografía del libro: el retrato de “Moctezuouma Xocotin, dernier Empereir du Méxique, peint par orde de Fernand Cortez”.

Moctesuma, Litografia de C. Linati
Linati regresó a México, pero lamentablemente sólo para morir, víctima de la fiebre amarilla. Llegó al puerto de Tampico el 9 de diciembre de  1832 y murió dos días después. Pero las prensas y piedras de su taller litográfico pasaron a la Academia de San Carlos y estuvieron a cargo de un discípulo suyo, el teniente e ingeniero Ignacio Serrano.

Para su biógrafo, la experiencia mexicana de su padre había sido un descalabro, su corta estancia en México se debía a que “las ganancias prometidas no aparecieron y los pactos establecidos no se cumplieron…” Y si volvió a México fue porque aunque “de aquel regimiento de ignorantes y de egoístas, no esperaba favor, esperaba al menos la restitución de algunos atractivos créditos, que a cargo de aquél gobierno había, con otros bienes, heredado en su juventud”[5].  Bienes que su muerte no le dejó disfrutar.
En una carta a su esposa, Claudio escribió “se lleva el peso de la desgracia hasta donde se puede. Después no hay sino la Nada,”[6] y esa sentencia parece ser la síntesis de su vida de lucha por sus ideales, siempre opuesta a persecución,  cárcel, patíbulo, mala paga y muerte.





[1] LINATI, Filippo Vita del Conte Claudio Linati seguita de un Saggio Poetico del Medesimo da Documenti e Note, Parma 1883.
[2] TOUSSANT, Manuel, La litografía en México México 1934 p xiv cit por O’GORMAN. E. y FERMAMDEZ, J, Documentos para la Historia de la Litografía en México, México 1955 p. 56
[3] LINATI, Claudio Costumes Civils Militaires et Réligieux de Mexique dessinés d’après Nature, Bruxeles 1828
[4] LINATI, Filippo, Op. Cit. P. 26 y 27
[5] LINATI, Filippo, Op. cit. pp. 26 y 31.
[6] Cit por O GORMAN, E. Op. cit p. 57. 

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